Titulada Japanese Girls Never Die en su versión internacional, esta peli japonesa de 2016, dirigida por Daigo Matsui y basada en la novela de Mariko Yamauchi, se vale de la comedia y el drama para hacer un retrato del papel de la mujer en la sociedad japonesa, pero que nos vale para el resto del mundo.
No hay nada en la historia o en sus diálogos entre los cuñados japoneses que no hayamos escuchado a los cuñados patrios.
La historia mezcla el drama generacional con elementos propios de una sociedad distópica, sino fuera porque los vivimos a diario. El elemento más ficticio, distópico u utópico, según se mire, los protagonizan la banda de las chicas de instituto y terror de los machirulos.
Al final, el mensaje de la cinta es dejar muy claro la nula igualdad entre hombre y mujeres, y por qué el feminismo es fundamental para el progreso.
Si después de ver una peli como esta sigues diciendo lo de: "ni machismo ni feminismo", lo tuyo no tiene cura.
Aunque, pensándolo bien, no creo que alguien así vaya a ponerse a ver cine japonés y, mucho menos, ver esta película. Como diría el intelectual de turno: "Después de Kurosawa todo es mierda".
¡Cuidado cuñados y pollaviejas! Las más peligrosas visten de rosa.
¡BANG!